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La protección de la seba canaria: un logro tras años de lucha argumentada

{mosimage}Ben Magec – Ecologistas en Acción confía en que el MAGRAMA confirme la inclusión de la seba canaria en el Catálogo Español de Especies Protegidas, y que con ello se consiga proteger a una de las especies y ecosistemas más importantes del medio marino canario.
 
Ben Magec – Ecologistas en Acción muestra su satisfacción ante la inclusión de la seba canaria, como especie vulnerable, en el Catálogo Español de Especies Amenazadas a instancia de esta Federación.
La Federación de colectivos ecologistas llevaba cerca de una década alertando al Ministerio tanto de la importancia biológica de la seba, como de la trascendencia ecológica de sus comunidades, y del precario estado de conservación en el que se encuentran. Desde el año 2004 se han enviado recurrentes informes, muchos de ellos firmados por destacados miembros de la comunidad científica canaria, solicitando la protección de la especies e incluso del hábitat que conforman.

 
Tras la aprobación, por parte del Gobierno de Canarias, del polémico Catálogo de Especies Amenazadas con el que rebajó la categoría, e incluso descatalogó, a cientos de especies, la seba canaria quedó protegida únicamente si se encontraba integrada en la Red canaria de Espacios Naturales Protegidos o en la Red Natura 2000. Esta decisión, “adoptada interesadamente para permitir la construcción de infraestructuras costeras como el puerto de Granadilla”, dejó sin amparo numerosas poblaciones de sebas a lo largo de todo el archipiélago. En ese momento, tampoco el Catálogo Español de Especies Amenazadas recogía a la seba canaria bajo ningún tipo de figura de amenaza.
 
En el año 2013, Ben Magec-Ecologistas en Acción envió al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, además de al Gobierno de Canarias, una solicitud de inclusión de la especie Cymodocea nodosa en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas con la categoría de 'Vulnerable' (en la que el MAGRAMA ha accedido a incluirla finalmente). En ella, tras una breve referencia a su importancia tanto específica como ecosistémica, la Federación ecologista se centró en el estado de regresión de sus poblaciones alegando estudios recientes como el publicado por el investigador Jordi Martínez Samper, e incluso una orden emitida por la entonces Viceconsejera de Medio Ambiente, Guacimara Medina, en cuyos informes se aludía con rotundidad al precario estado de conservación de la especie, máxime en aquellas zonas que no contaban con ningún tipo de protección.

Ben Magec – Ecologistas en Acción estudiará detenidamente las repercusiones y las implicaciones de esta herramienta de protección, pero advierte de que, sin duda, significará una importante herramienta con la que exigir la protección de la costa, la paralización de obras que atenten contra poblaciones de sebadales, y la depuración de las aguas residuales, que son las causas más importantes de degradación de una especie que es muy sensible a la degradación ambiental.

También quieren señalar que “una vez más, se confirma que el puerto de Granadilla no está suponiendo sino un despilfarro de dinero y un deterioro irreversible para una de las costas más interesantes de Tenerife, inluida la destrucción de una parte importante de uno de los sebadales más significativos de Canarias. Y todo ello, a cambio de poquitísimos empleos, de un futuro más que dudoso, y de la perforación de cientos de canteras ilegales que están suponiendo un daño ecológico muy relevante también para los ecosistemas terrestres”.

Aunque se trata de un proceso aún en fase de información pública, la Federación ecologista confía en que llegue a consolidarse y que, una vez aprobada, sirva como herramienta para proteger a una especie que conforma uno de los ecosistemas marinos más importantes de Canarias.